Santiago, Chile.

Bueno justo después de que dejé el hostal del centro donde viví las manifestaciones, al principio tenía un poco de temor pero fue bueno experimentarlo, aunque dentro de mi cuarto entró gas lacrimógeno y me la pasé tosiendo en la noche jaja… Conocí a unos chicos por facebook para ir a escalar esa mañana y estuvo súper chingón, que esa misma mañana nos pusimos de acuerdo y ese mismo día se dió, me gusta encontrarme con gente prendida. Porque ya tenía comunicándome con más gente pero o no se hacía o tenían otros compromisos, etc. Aquí el día dura muchísimo, el sol sale como a las 6:30 a.m. y se mete como a las 9:30 p.m. Mis nuevos amigos y yo estuvimos todo el día escalando en un lugar que se llama Lo Curro, Vitacura que al parecer está en una zona muy acomodada y se dejaba tener una muy buena vista a la ciudad de Santiago, eso me gusta de las zonas de escalada que te hacen ir a lugares que no vas a conocer turisticamente, y bueno, escalamos todo el día y también nos perdimos como una hora de vuelta a Santiago y los lindos de mis nuevos amigos me llevaron al hostal (el del centro) por mis cosas y luego me llevaron al hostal donde me había quedado anteriormente que está en una muy buena colonia y a mi parecer es el mejor en todo Santiago. Quedé de verme con ellos en la semana para ir a escalar o comer algo pero… oh sorpresa, ¡¡Me enfermé!! chingado, neta, tenía aaaññooos sin enfermarme de gripa, tanto, que ni recuerdo cuando fue la última vez que me enfermé de resfriado y para variar no fue 1-2 días (que es lo que duro enferma por lo general), fueron 5 días!!, es horrible, sentir el cuerpo cortado, cansarte por caminar unos cuantos kilómetros, de lo más sencillo no podía hacer. Y pues obviamente recurrí a la superheroína de mi mamá, que esas se la saben de todas, ya me recomendó qué comprar, qué tomar y qué hacer. Aquí necesitaba tener receta para el antibiótico que me recomendó mi má, pero un chico del hostal me dijo que había una farmacia clandestina, para mi suerte, muy cerca del hostal y que ahí podía comprar lo que necesitaba, y bueno, fui con todo y mi cuerpo cortado, que no era ni un kilómetro pero yo lo sentí como de 5 km bajo el sol, y ahí me tuvieron en el hostal como una semana, a una enferma tose y tose y estornudando, me hice bien amiguis del personal del hostal, que hasta veíamos películas hasta altas hrs de la noche porque pues mi cuerpo no me permitía hacer mucho. Qué flojera que me evitó ir con un médico, y que me hicieran estudios y esas cosas, con mi mamá y el chico del hostal tuve para curarme jaja. Pero en cuanto me sentí recuperada, ¡¡Vámonos a escalar!! y fui, esta vez con un guía que me recomendaron en el gym, y déjenme decirles que sí iba con un poquito de miedito jajaja porque íbamos el y yo solos a las afueras de Santiago, a Cajón del Maipo donde caminamos como por una hr con mucho sol y viento y yo apenas saliendo de mi enfermedad, no pues, no me importó, ya me estaba muriendo por salir. Y tenía un vista muy cool y la roca estaba chila, hubiera querido escalar más. Este chico con el que iba hablaba hasta por los codos, me sentí muy cómoda con él, me platicó que había extranjeros que venían a Chile especialmente a participar en las manifestaciones, ¡¡En primera fila!! jajaja, y se venían preparados los cabrones, con escudo, casco y todo, pinche europeos queriendo vivir la adrenalina que no tienen en sus países, había unos que hasta preguntaban si había tours que los pudieran llevar para tirarles cosas a los policías jaja… ayy no, me da risa porque me sorprende mucho el ser humano. Y sí la neta la gente aquí está súper en pro de la manifestaciones, los chicos del hostal del centro donde me quedé me sorprendió la tranquilidad con la que me hacían ver que todo estaba bien, que a pesar de que afuera estuviera un barullo, todos siguen trabajando y el país sigue en pie, me tocó ver que un wey estaba haciendo pipi en la puerta del hostal y yo abrí para recibir a domicilio una comida que pedí (yo de miedosa no quise salir) y hasta el repartidor súper tranquilo como si afuera no pasara nada, yo era la única que estaba sacada de onda, hasta los extranjeros del hostal se emocionaban de ver por las ventanas la manifestación, y otros solo veían la tv sin inmutarse. Este día me quedé en otro hostal, porque donde me estaba quedando (el mejor hostal de Santiago) no alcancé a reservar, por mi enfermedad no sabía cuánto tiempo más iba a quedarme y pues se llenó ese día de reservas, me fui a un hostal donde hicieron un show muy cool, cantaron canciones de Fito Páez e hicieron un stand-up un argentino muy divertido. y me di cuenta que estaba lleno de jovencitos o de gente casada con niños jaja… Me dormí temprano y al día siguiente ya me puse las pilas para moverme de Santiago, yaaa, por fiiin… Aparté hostales, compré vuelos de avión y vámonos al norte de Chile, al desierto de Atacama.

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