Viviendo.

Uno elige con qué sufrir, el chiste es saber que cualquier camino que elijas va a tener su parte oscura y su parte luz, sin excepción. Lo que sí es que si ese camino que elegimos tiene corazón pesa menos, cuando escucho al corazón, no de manera impulsiva, sino con paciencia, respeto y consciencia, revisando qué me mueve, qué me hace feliz, poco a poco descubrirlo y lo más importante: conocerse una misma, pues es uno de los retos que nos costará toda la vida. Las últimas enseñanzas que se me han presentado ha sido el aprender a vivir más en el presente, aprender a vivir sin apegos/nada ni nadie me pertenece y aceptar las cosas como son, y por supuesto aplicarlos se siente más libertad y más paz, aunque no ha sido un camino fácil. Tal vez por eso me cuesta cada vez menos moverme de un lugar a otro, conocer nuevas personas con quien conecto aunque después nos tenemos que despedir, siempre llegan sorpresas y comienzos.

Elegí andar en estos trotes sola por ahora, porque en México tal vez no esté normalizado este estilo de vida y es difícil encontrar personas que quieran andar haciendo lo mismo, en otros lugares es más normal de lo que creemos, al escuchar historias de otras mujeres que también viajan solas me inspiran y abren las posibilidades de vivir de manera más auténtica. Es cansado andar sola, pero no imposible. Ya estoy acostumbrada y por eso no me cuesta tanto pero soy consciente que podría ser más fácil en equipo, emocionalmente solo me he sentido sola sola muuy poquitas veces la mayoría del tiempo estoy rodeada de gente, en los campings, escalando, si voy a comer o tomarme un café a algún lugar, siempre hay alguien. Y la verdad que me siento muy bien, el poder conectar con muchas personas. A veces cuando estás en pareja o con cierto círculo de personas te encierras en una zona de confort o no te permites conocer a más personas, cuando hay mucho que aprender y qué compartir.

Cuando llegué a El Portero Chico, híjoles!! Fue mucho shouuu, llevaba 1 maleta gigante con todo el equipo de camping, otra con el equipo de escalar, otra maleta grande llena de ropa y productos de limpieza, y pues la mochi de la lap. Y apaaarte tenía que llegar por mandado mínimo para un par de semanas. Cómo lo logré? con muchas ganas. Me enorgullece decir que gracias a que ahora sí tengo músculo (por eso hay que hacer ejercicio para estos momentos jaja) podía cargar con todo eso yo sola (no con el mandado, ese fue directo del súper al uber y luego al camping). Llego al camping sudada como si me acabara de bañar, transpirada por todos lados, era un sábado por la tarde, armo mi carpa tenía años sin ser usada, acomodo mis cosas, ropa, comida, etc. la neta el camping donde me quedé súper cómodo, encontré un spot chingón para trabajar de lujo, con una vista a la montaña fabulosa. Las personas del lugar muy amables y un montón de gente hospedándose, solo extranjeros, no había ningún mexicano. Mi plan era encontrar cordada/partner/compañere para poder ir a escalar en las mañanas. Y la verdad que fue súper fácil, encontré a Vincent, quien también prefería ir a escalar en las mañanas porque el estudia Programación y podía acomodar su horario para estudiar por las tardes. Fue mi compañero por más de un mes, una persona súper humilde, siempre contento, muy servicial, atento e inteligente, mi mejor compañero de escalada hasta ahora, por mucho. 🙂 Te extraño, Vincent.

Llegué escalando muy miedosamente, no estaba acostumbrada a escalar con la roca toda resbalosa, me sentía muy insegura. Pero gracias a Vincent y su enorme paciencia logré regresar a lo que estaba escalando hace tiempo. De hecho cuando regresé a escalar bien, Vincent estaba más feliz que yo, yo nomas estaba destrozada queriendo asimilar la realidad de regresar del mundo vertical que me dejó echa mierda, regresé de la batalla victoriosa pero destruida, que hermosa sensación, los pies me ardían, por si no lo saben, para escalar usamos unos zapatos que en ocasiones pueden apretar, más si son nuevos. La verdad ahí me dí cuenta que gracias a mi cordada logré algo, gracias a su tiempo, paciencia y por confiar en mí. Eso me recordó que siempre son las relaciones las que alimentan de lo que estamos hechos, por eso siempre será lo más importante, más que los logros, las relaciones que formamos.

También conocí al papá de Vincent, ellos viajaban en una RV desde Canadá, venían huyéndole al friazo de Canadá. De vez en cuando me invitaban a cenar con ellos y su perrito Trigger, fue muy bonito compartir con ellos. También se unió Arax una chica de Colorado a nuestro equipo, una persona súper agradable, tenía muy buen español y viajaba en su van, juntas nos vinimos a El Salto, La Ciénega de González. Y estuvimos escalando poco porque ella se tenía que devolver pronto, fue muy linda compañía. Después estuve escalando con Peter un amigo de Arax también de Colorado, hasta que también se devolvió a sus tierras. Después escalé con Ola, una chica de Polonia, muy interesante, ella tiene viviendo en China 14 años, venía recién llegando de la India donde había estado 4 meses, escala durísimo e hicimos buena cordada, íbamos en las mañanas sin falta como soldados a escalar.

Se fue Ola, y dejé de escalar como 1 semana pues me enfermé, algo del estómago, pero no presentaba ningún síntoma, lo que sí noté que podía tener parásitos, así que después de más del mes sin bajar a la ciudad, a Monterrey bajé por mandado, a lavar ropa y por un desparasitante… aaah y tenía muchas ganas de comer sushi así que aproveché y pude hacer todo, tuve la surte que una chica Diana quien vive también aquí en el Salto fue y vino el mismo día del Salto a la ciudad.

Para mi encontrar personas que quieran ir a escalar conmigo en las mañanas, antes de trabajar es lo que más agradezco. Ya regreso a trabajar con una energía diferente, caminar a través del bosque para llegar a las paredes majestuosas, poder escalar, es un regalo que me permito, hace mucho estaba queriendo hacerlo, al fin lo cumplí y está sucediendo.

Mañana voy a escalar con un chileno y un español a ver qué tal me va. Ando un poquito sacada de onda porque está dura la escalada aquí, no me termino de acostumbrar que está resbalosísima la roca de tanto que le dan. De repente me desespero o me frustro y digo bueeeno, será mejor que me vaya a otro lugar a seguir haciendo rutas de mi grado para poder avanzar o hacer boulder, y a veces tengo el mismo sentimiento pero pienso mejor me quedo y me voy haciendo a lo que hay y tal vez si me quedo más tiempo me empieza a ir bien. Decisiones que a veces cuesta tomar.

No les conté pero dicen que anda un oso por aquí, como tienen tan buen olfato a veces se meten a las casas a buscar comida jajaj… y justo por donde yo vivo anda rondando uno, lo tienen rastreado y dicen que anda con un jaguar jajja… pero parece que ya se fue de esta zona porque ya no se ha vuelto a ver. Los fines de semana hay un montonal de ruido, en otros lugares un lugar lleno de naturaleza es respetado, abren senderos para que la gente camine, disfrute de la naturaleza que tenemos, y aquí rentan esos autos UTV, motos 4×4, con la música buchona a todo volúmen y si es posible con las luces más llama la atención, a manejar en chinga por el río y donde se pueda hacer el desmadre, qué bueno gusto los de estas personas. A las paredes para ir a escalar puedes ver sus autos estacionados, no pueden caminar ni un poquitito a pesar de que las distancias son cortas. Los abarrotes/puestos/tienditas abundan las chucherías (papitas, dulces, panesitos, todo lo que contenga azúcar que te puedas imaginar) y la fruta y verdura bien gracias, difícil de encontrar. Sowy, así como tiene su espectacularidad este lugar, abundante en naturaleza y belleza de roca, las personas que lo visitan cero consciencia. Por cierto, despúés de acampar durante 2 meses y medio me mudé a una cabañita hermosa, con una vista lindísima, es lo que más me gusta de vivir aquí, tomarme mi café y el desayuno mientras tengo esta vista maravillosa.

Deja un comentario