¡Ahora sí, me fui a vivir a las montañas!

Aquí estoy en mi depa escribiendo desde la comodidad de mi silla con colchonsito, con electricidad, con aire acondicionado, y de verdad entre más se acerca la fecha de sumergirme a lo desconocido (sí, desconocido para este pobre ser acostumbrado a las comodidades de la vida), más me doy cuenta de todo lo que voy a extrañar y si me pregunto varias veces ¿si voy a aguantar? ¿de verdad quiero tanto esto como para dejarlo todo? Mi mamá estaría feliz si yo abortara el plan, pero no, vamos a ver hasta donde llegan mis ganas de según yo irme a la aventura.

Comienzo en Mt Lemmon unas 3-4 semanas intentaré escalar en roca y pues obviamente me subiré a cosas fáciles, la escalada en Mt Lemmon es dura (para mí), mis amigos del gimnasio donde entreno en Hermosillo «El Grid» planearon viaje para este fin y yo aprovecharé para sacarle toda la información de acampada a nuestro entrenador quien tiene más tiempo en esta actividad… Esta actividad de escalar, se me infla el pecho nomas de pensar lo que es en general y lo mucho que significa para mí, que es todo el pretexto de este viaje y claro tengo un chiiiingo de miedo y de emoción al mismo tiempo.

Los que escalan ya han de haber leído varios artículos, blogs, libros, comentarios del porque nos gusta tanto este deporte y los que no escalan y están leyéndome se han de imaginar que estoy un poco tocada por esta actividad (por lo que he publicado los últimos meses). Así que intentaré no entrar en muchos detalles.

¿Porqué me gusta escalar?

-Primero, me gustó porque es una actividad fuera, en el monte, en las montañas, en los cerros, aprovechas siempre un paisaje diferentes y vistas que te ofrece la naturaleza mientras haces el hike para llegar a las paredes, mientras escalas o ves escalar jaja. Disfrutar que te pegue el sol en la cara o el viento, incluso llenarte de tierra. Mientras lleves bloqueador, impermeable, ropa adecuada, etc.

-Segundo, me gustó mucho la gente que he conocido haciendo esta actividad, tienen una vibra muy bonita y cool. Todos con sus diferencias y similitudes pero en general son personas muy peculiares e interesantes a mi parecer. Y así como aprenden a resolver problemas en la roca también en su vida diaria aplican esta práctica que les da escalar, por que los he visto.

-Y para merecerme el primer y segundo punto, pues tenía que escalar jaja, era pésima escalando, nunca había hecho tanta actividad física en mi vida, ningun deporte me había llamado la atención. Requieres estrictamente hacer mucho ejercicio, llevar un entrenamiento, respetar días de descanso y mucha disciplina para lograr resultados. Resistencia, fuerza, equilibrio, técnica, flexibilidad, cuidar todas estas disciplinas. Así que de que tienes que estar fit tienes que estar fit, no hay de otra.

-La parte más bonita, que es donde estoy trabajando y por eso voy a la roca: Desarrollas tu concentración, fuerza mental, control de miedos, aprendes a resolver problemas, a esforzarte más por lograr metas pero también saber cuando soltar y dejar ir la ruta. También descubres que hay mucho que aprender de ese batito «el ego», al final se requiere equilibrio constante.

-Los viajes, acampando, fuera de tu ciudad, conociendo diferentes sectores y paredes por todo el mundo.

-Te obligas a ser más sano, comiendo más nutritivo, tomando la suficiente agua, durmiendo tus horas, por que todo eso pega al momento de escalar.

-La información e investigación previa en general cuando visitas zonas nuevas, cómo encontrar las rutas, como si fuera un juego, a veces son fáciles de encontrar, otras veces te pierdes y puedes hasta dar vuelta en círculos, hasta se te puede hacer de noche, ahora con la tecnología es más fácil pero no deja de ser una aventura.

-Aprendes a planear mejor las cosas para que no haga falta algo importante al final del día, hay que llevar todo el equipo de escalar necesario, botiquín de emergencia, todo el equipo para acampar, comida suficiente para el viaje, etc.

En resumen si te dejas llevar por la escalada, te puedes volver una persona integra, ya que desarrollas tu parte intelectual, espiritual, emocional, física.

La adrenalina, los miedos, la emoción cuando logras escalar algo que no creías capaz, en general te despierta esa parte dormida de supervivencia que tenemos instintivamente y le da más sabor a tu persona, junto con el sudor y las ganas de comer como si te hubieran amarrado 3 días completos. Y entonces al final del día duermes porque estás realmente cansado, agotado y no porque es noche y tienes que dormirte aunque no tengas ganas.