San Pedro de Atacama, Chile.

Ooh well… tomé el vuelo como a las 6 a.m. es decir, me levanté como a las 3:30 a.m. -_- Me acuerdo cuando me levantaba todos los días para ir a trabajar temprano y que batallaba, pero cuando andas viajando aunque duela levantarse lo haces con todo el gusto del mundo porque quien sabe qué fregados te espera, y la incertidumbre para mí por lo menos me tiene alerta.

Estaba preocupada por como le iba hacer para llegar de Calama (el lugar donde aterricé) a San Pedro de Atacama con casi dos horas de distancia, pero equis, llego y como es zona turística, ya todo está súper concha, de volada ya hay taxis afuera vendiéndole a los turistas la ida a San Pedro de Atacama, donde está el famoso desierto, pero acá entre nos, la verdad no me llama taaanto la atención el desierto, óyeeeme, he visto desierto toda mi vida!! Pero bueno, las guías y la gente me decía que tenía que verlo y aparte de aquí tomaría un tour al Salar de Uyuni, uno de los destinos que tenía planeado venir hace años y para mi pinche suerte buenísima, me tocó con agua, eso me puso súper contenta, que cuando lo ví no me la creía, andaba como niña chiquita ahí brincoteando.

Pero bueno, San Pedro de Atacama es un oásis de turistas, así que me sentí súper relajada, hice el Valle de la Luna, visité varios Lagos, me gustó que cuidan mucho a los animalitos, primero son ellos, no nos dejaron salir del auto, solo los podíamos ver de lejos para no espantarlos, nos decían «hay que ser turistas responsables» y si veían basura tirada se bajaban a recogerla, en Chile están muy avanzados en cuidar el ambiente, y la gente es súper consciente que ya se ve hasta mal alguien que tire basura o no siga ciertas normas del cuidado al medio ambiente. En algunos mercados ya no hay bolsas de plástico, tienes que llevar tu bolsa o te venden las bolsas sustenables en el super. México hay que ponernos más las pilas, en algunos lugares ya se ve eso, pero lo que me sorprendió de Chile es que un gran porcentaje ya cumplen con cuidar el ambiente.

Bueno el desierto de acá me pareció muy surrealista como si estuviera en otro planeta, con nada de vegetación, y unas formas rocosas diferentes a las que estoy acostumbrada y dunas por todos lados. Interesante.

Uno de nuestros guías en uno de los tours que tomé (Después de Uyuni) me pareció una de las personas más interesantes que he conocido acá en Chile. Hablaba un chingo eso sí, a veces me ponía los audífonos porque andaba en esas rachas de escuchar mucha música pero al mismo tiempo quería escucharlo. Él nos contaba que no le gusta vivir en la ciudad, y conseguía trabajos en diferentes pueblos, que es más calidad de vida. Tenía a sus hijas educándolas en casa, claro con su respectivo programa, nos dió entender que es una gran comunidad la que está haciendo esto de educar a sus hijos de esta manera, dándonos como ejemplo gente famosilla, nos decía que el no quiere entregarle sus hijas al sistema, porque el sistema educativo es malísimo, te enseñan a no pensar y solo obedecer (un ejemplo que dio fue que a muchos niños en la primaria le están haciendo aprender MARCAS jajaja, se dan cuenta de lo perverso que eso eso, obvio las empresa encantadas), y solo aprendes de lo exterior (como desarrollar habilidades sociales, como conseguir una profesión, como conseguir un trabajo, hacerte de una familia, etc), pero interiormente no te enseñan qué es lo que realmente quieres, qué te hace feliz, ser una persona responsable con el ambiente, etc. eso te lo dejan a tí, que tu te las averigües y otros ni importancia le dan. Y este sistema de educación que le está inculcando a sus hijas le da mucha importancia a esa parte y deja que aprendas según tu desarrollo cognitivo natural. Forzar (machetear como nos enseñan en la escuela) estudiar, hace que no nos guste estudiar o aprender. Según dice el que no debemos aprender a leer/escribir/sumar/restar antes de mudar de dientes, porque todavía no estamos listo para echar andar la máquina de cerebro que tenemos con esos temas, que a la larga eso nos afecta a los cuarentaytantos años como tipo trauma, y que el ser humano naturalmente está hecho para descubrir, es curioso. Su hija de 6 años solita aprendió a restar y sumar, y a eso se refiere con dejar que las personitas descubran y le encuentren lógica al aprendizaje. O sease, que aprender sea divertido. Este guía viaja un montón y pues la escuela no es una barrera, de que no se pueden mover de lugar que porque van a estar cambiando de escuela a las niñas. Y aparte hace varias actividades con sus hijas como surfear, escalar, si nevó van a ver la nieve, etc. Me dio una muy buena perspectiva de disfrutar de otra forma la vida. Y claro se notaba que sabía un montón de cosas y te podía hablar de muchos temas, dice que trabajó en algunos viñedos y obvio le saqué información de cuáles son los mejores viñedos por visitar en Chile, me llamó la atención que dijo que el Malbec al fermentarlo le ponían música para que solito se moviera y fuera mejor la fermentación, vamos a ver eso. 🙂

El personal de los hostales neta se la rifan, me hacen sentir en casa, no sé si sea parte de su trabajo pero por lo menos conmigo se han portado muy bien, el tour que tomé a Bolivia me lo arregló un chico del hostal y ha sido uno de los mejores tours, la agencia súper recomendada, Cordillera se llama. La comida estaba rica en San Pedro de Atacama, pero como buena mexicana, siempre me hacía falta la salsita, la crema a los tacos, ese plus que no falta en la mesa de un buen mexicano. Neta me debí haber traído mínimo una salsa sonora en la mochila, de haber sabido. (Y sí hay muchos mexicanos que andan cargando son su botecito de salsa en sus viajes eh!).

En fin, no voy a mentir, a veces si desearía estar acompañada, porque esto de planear, tomar decisiones, ubicarse en las zonas y conversar siempre con extraños, cansa. Pero otras veces agradezco estar haciendo esto sola, se siente bien, y la neta si se me han llenado de agua los ojos de felicidad en momentos súper simples y sentir lo que es ser libre, y eso que no soy nada cursi. Se siente bien valorar y agradecer sinceramente lo que tenemos. Y claro que detrás de todo esto hay mucha gente, principalmente mi papá y mi mamá.

Santiago, Chile.

Bueno justo después de que dejé el hostal del centro donde viví las manifestaciones, al principio tenía un poco de temor pero fue bueno experimentarlo, aunque dentro de mi cuarto entró gas lacrimógeno y me la pasé tosiendo en la noche jaja… Conocí a unos chicos por facebook para ir a escalar esa mañana y estuvo súper chingón, que esa misma mañana nos pusimos de acuerdo y ese mismo día se dió, me gusta encontrarme con gente prendida. Porque ya tenía comunicándome con más gente pero o no se hacía o tenían otros compromisos, etc. Aquí el día dura muchísimo, el sol sale como a las 6:30 a.m. y se mete como a las 9:30 p.m. Mis nuevos amigos y yo estuvimos todo el día escalando en un lugar que se llama Lo Curro, Vitacura que al parecer está en una zona muy acomodada y se dejaba tener una muy buena vista a la ciudad de Santiago, eso me gusta de las zonas de escalada que te hacen ir a lugares que no vas a conocer turisticamente, y bueno, escalamos todo el día y también nos perdimos como una hora de vuelta a Santiago y los lindos de mis nuevos amigos me llevaron al hostal (el del centro) por mis cosas y luego me llevaron al hostal donde me había quedado anteriormente que está en una muy buena colonia y a mi parecer es el mejor en todo Santiago. Quedé de verme con ellos en la semana para ir a escalar o comer algo pero… oh sorpresa, ¡¡Me enfermé!! chingado, neta, tenía aaaññooos sin enfermarme de gripa, tanto, que ni recuerdo cuando fue la última vez que me enfermé de resfriado y para variar no fue 1-2 días (que es lo que duro enferma por lo general), fueron 5 días!!, es horrible, sentir el cuerpo cortado, cansarte por caminar unos cuantos kilómetros, de lo más sencillo no podía hacer. Y pues obviamente recurrí a la superheroína de mi mamá, que esas se la saben de todas, ya me recomendó qué comprar, qué tomar y qué hacer. Aquí necesitaba tener receta para el antibiótico que me recomendó mi má, pero un chico del hostal me dijo que había una farmacia clandestina, para mi suerte, muy cerca del hostal y que ahí podía comprar lo que necesitaba, y bueno, fui con todo y mi cuerpo cortado, que no era ni un kilómetro pero yo lo sentí como de 5 km bajo el sol, y ahí me tuvieron en el hostal como una semana, a una enferma tose y tose y estornudando, me hice bien amiguis del personal del hostal, que hasta veíamos películas hasta altas hrs de la noche porque pues mi cuerpo no me permitía hacer mucho. Qué flojera que me evitó ir con un médico, y que me hicieran estudios y esas cosas, con mi mamá y el chico del hostal tuve para curarme jaja. Pero en cuanto me sentí recuperada, ¡¡Vámonos a escalar!! y fui, esta vez con un guía que me recomendaron en el gym, y déjenme decirles que sí iba con un poquito de miedito jajaja porque íbamos el y yo solos a las afueras de Santiago, a Cajón del Maipo donde caminamos como por una hr con mucho sol y viento y yo apenas saliendo de mi enfermedad, no pues, no me importó, ya me estaba muriendo por salir. Y tenía un vista muy cool y la roca estaba chila, hubiera querido escalar más. Este chico con el que iba hablaba hasta por los codos, me sentí muy cómoda con él, me platicó que había extranjeros que venían a Chile especialmente a participar en las manifestaciones, ¡¡En primera fila!! jajaja, y se venían preparados los cabrones, con escudo, casco y todo, pinche europeos queriendo vivir la adrenalina que no tienen en sus países, había unos que hasta preguntaban si había tours que los pudieran llevar para tirarles cosas a los policías jaja… ayy no, me da risa porque me sorprende mucho el ser humano. Y sí la neta la gente aquí está súper en pro de la manifestaciones, los chicos del hostal del centro donde me quedé me sorprendió la tranquilidad con la que me hacían ver que todo estaba bien, que a pesar de que afuera estuviera un barullo, todos siguen trabajando y el país sigue en pie, me tocó ver que un wey estaba haciendo pipi en la puerta del hostal y yo abrí para recibir a domicilio una comida que pedí (yo de miedosa no quise salir) y hasta el repartidor súper tranquilo como si afuera no pasara nada, yo era la única que estaba sacada de onda, hasta los extranjeros del hostal se emocionaban de ver por las ventanas la manifestación, y otros solo veían la tv sin inmutarse. Este día me quedé en otro hostal, porque donde me estaba quedando (el mejor hostal de Santiago) no alcancé a reservar, por mi enfermedad no sabía cuánto tiempo más iba a quedarme y pues se llenó ese día de reservas, me fui a un hostal donde hicieron un show muy cool, cantaron canciones de Fito Páez e hicieron un stand-up un argentino muy divertido. y me di cuenta que estaba lleno de jovencitos o de gente casada con niños jaja… Me dormí temprano y al día siguiente ya me puse las pilas para moverme de Santiago, yaaa, por fiiin… Aparté hostales, compré vuelos de avión y vámonos al norte de Chile, al desierto de Atacama.

Chile.

Llegué el primer día molida, después de 3 vuelos eternos, nomas quería dormir bien, bañarme y comer algo decente. Casi 24 hrs de viaje durmiendo a medias, porque ya saben que los aviones no son nada cómodos para dormir, con trabajos si cabes. Llegué con un poco (mucho) de temor y comenzamos la aventura, yo con mi mochilota de 17kg y otra de 6kg, intentando conseguir internet para primero reportarme con mi familia que todo había salido bien y segundo para pedir un uber que obviamente fallé, me tenía que mover de la zona del aeropuerto que cuando llegué quién sabe dónde chingados quedó el uber, y claro, empezar a sacar cuentas con la moneda que me tenía toda confundida, todo lo tenía que multiplicar por 40.41. Bueno, llego a no sé donde, porque el uber me dijo que tomara un camión y llego y es un estacionamiento desértico, con muchos carros y poca gente. ¿Y qué hago? bueno, con toda la pena del mundo le digo a una señora que me pida un uber, y me mandan con un fulano «uber» un taxi pues, y decido hacerle caso, me cobra un dineral pero bueno. Iba un poco incómoda pero al final resultó ser súper amigable el señor, me contó una que otra mentira, como que fuera a las manifestaciones que son súper divertidas y que hacen bailables y coreografías, me mostró el edificio más grande de latinoamérica y así, yo nomas le seguía el rollo, al final de cuentas me enseñó un video de las marchas feministas que hubo hace poco y me dijo que las mujeres aquí mandan, y que son bravas jaja… en fin, le creí un tantito pero al final de cuentas vive en un mundo de fantasía este señor. Por que en estos momentos por no haber reservado con más tiempo el hostal donde me quedé al principio, hoy no pude reservar y me vine a un hostal cerquiiiita de todo el desmadre y aquí estoy escuchando todo el barullo, patrullas, gritos y me da risa, ya me fui a mitotear una que otra vez a la ventana y van y vienen, los carabineros le dicen a la policía, ó pacos. El uber-taxista también me contó que la gente ya está cansada de que le suban los precios a lo básico como medicinas y agua, que se juntan empresas se coluden y le suben el precio a sus productos, como formando un monopolio. La chica del gimnasio de escalada me platicó que quemaron el metros y algunos autobuses hace algunos meses, pero hay varias versiones y no se sabe porqué, unos dicen que fue la gente para que ya no se subieran y que no fuer a trabajar la gente y así pegarle a las empresas porque aquí aún si no va la gente les tienen que pagar, otros dicen que fueron los carabineros para hacer más barullo y tener como pretexto atacar a la gente, en fin. Lo que se dice es que la gente está cansada y lo que hizo que se prendieran fue que el mismo gobierno se burlaba de la gente en público, televisión, noticieros.

Hoy dediqué mi día a planear, ya que no sabía cuanto tiempo me quedaría en este país y como mi vuelo comprado desde Agosto ya estaba con llegada a Chile, pero tuve dudas en llegar por la situación que tienen ahora, pero ya ví que solo hay que huirle a las manifestaciones por lo pronto.

Ayer caminé todo el día por el centro, me pareció similar al zócalo de la Cd. de México, pero creo que más limpio y sin el olor a tortilla de maíz mezclado con drenaje jaja. Me sorprendió que si está muy bien cuidado y la gente es muy respetuosa con los peatones, aquí el peatón es primero y para mí eso habla muy bien del país, en infraestructura y calles tienen un 10, me sentí muy segura hasta caminé por la noche, claro que antes pregunté y ví mujeres solas caminando y eso hizo que me diera más confianza andar por la noche. La comida todavía no me ha ganado o será que no he llegado a los lugares correctos donde cocinen rico ó la comida mexicana y el sazón en general ya tienen la vara tan alta que va a estar difícil contentarme con la comida de otras partes ( siempre me pasa 😦 ). También fui a un gimnasio de escalada súper padre, no me había gustado ningún gimnasio después del Grid, boulderié un poco, e hice algunos de mis ejercicios que hacía cuando tenía una vida más estable jajaj. Después la intención era llegar a un restaurant que me recomendaron, porque más que ir a museos donde también te cuentan una que otra mentira, preferí ir a conocer la comida local, que ahí si no te pueden mentir, o te gusta o no te gusta y ya. 🙂 Y después quise ir al mercado central pero se me hizo muy tarde, pues le dediqué mi tiempo a escalar y comer, oopss! Y aparte que caminé todo el día.

Y pues como ya he estado bombardeando en mis historias de instagram, algunas de las frases que me hicieron ponerle atención y una que otra me hicieron que se me pusiera la piel de gallina, se las dejo, toda la ciudad está rayada con frases, el hostal donde me estoy quedando esté en el centro que cuando me bajé del uber le dije al del uber: si no supiera que todo este rayonerío es por las manifestaciones ni de chiste me quedo aquí. Todo pinche rayado como de cholos, pero ya ví que en el hostal estás seguro y hay muchas más personas hospedándose. Así que me relajé y ya tengo hambre, así que me voy a comer.

Dato curioso: todos están sedientos de hablar de política, principalmente lo jóvenes. Y me gusta que he recibido ayuda con información y al principio en cargar mi celular porque yo de mensa no averigüé que necesitaba otra entrada para conexión diferente a la que llevaba.

Monterrey.

Después del mes y medio en Guadalajara partí a Monterrey donde está mi hermano, así que como verán después de Mt. Lemmon ya no me quedé sola, y la neta si disfruto mucho esta sola pero estuve con muy buena compañía y pasé más tiempo con mis hermanos que por cuestiones de distancia casi no veo.

Me quedé con mi hermano y después me fui a «La Posada» en El Potrero Chico, y ahí me quedé por dos meses y medio, me atendieron súper bien, y me sentí muy cómoda en el lugar. Escalé con gente conocida y desconocida, la mayoría de los que conocí eran canadienses, sino es que todos, me cayeron muy bien, con lo que si batallé fue con la confianza de que me dieran belay, entonces ya no pude escalar tan agusto como me había acostumbrado en Guadalajara, pero estuvo bien, aprendí otras cosas y me dio mucho gusto conocer que a veces mi cuerpo no está disponible porque mentalmente mi ciclo me está haciendo una mala jugada, y apenas con este viaje que estoy implementando me estoy dando cuenta, y necesito hacerle caso a mi cuerpo. Había algunas veces que estaba un poco decepcionada porque de repente sentía mucha confianza y todo salía bien y de repente todo lo contrario y me frustraba, pero espero y quiero entender más como funciona esto de ser hormonal y ciclica y aplicarlo mejor en este deporte que disfruto y me gusta hacerlo bien.

Hubo un sector que disfruté bastante y dejé algunas rutas pendiente, quisiera volver y a veces pensaba que perdía tiempo por no ir a escalar ciertos días o por hacer rutas súper fáciles, pero esque el clima de Monterrey la verdad que está loquísimo y no es pretexto. Alguien me dijo que no me lo tomara tan en serio, que me divirtiera y dejara pasar si no terminaba una ruta, pero le decía: es mi único trabajo ahorita, escalar y tengo que hacerlo bien.

Todavía tengo que escribir más de Monterrey, me lo dejo de tarea.

Guadalajara.

Bueno, como ha pasado tiempo de que no escribo trataré de resumirlo.

En Guadalajara me quedé 1 mes y medio. Manejé desde Hermosillo a Guadalajara por 2 días, llegué con una prima y unos tíos a dormir en Mazatlán, había apartado en un hotel pero me dio cero confianza, perdí dinero pero mejor contacté con mi familia y con toda la pena del mundo por no avisar con tiempo les marqué y preferí quedarme con ellos, me dió mucho gusto verlos porque son familia que casi no frecuento, estuvo muy padre la plática y convivencia con ellos.

En Guadalajara la escalada estuvo súper chingona, los sectores fascinantes y mi amigo con quien estuve escalando todos los fines de semana me hizo subir mi nivel, así que desde entonces este viaje de escalada ya había cumplido su objetivo. Escalábamos viernes, sábado y domingo, mínimo 5-6 pegues por día, empezamos haciendo solo 9s y 10s, después me dijo que le aburría estar subiendo esos grados jaja y me puso a prueba en una ruta en Ixcatán a volar un montón de veces, arriba de la plaqueta, justo en la plaqueta, con suficiente cuerda, recortando cuerda, etc. Y sí, ensayamos según esto en un 10, y después de tantos vuelos (solo de prueba), salió la desgraciada ruta al segundo pegue, yo me sentía súper cansada pero como de costumbre quería escalar más rutas y ese día nos fuimos a la hidroeléctrica a hacer otras 2-3 rutas más, estaba un poco decepcionada de mí por haberme cansado tanto. Ese día a mí se me olvidó llevar guía y en ese sector no había señal para buscar más información de esa ruta, llegamos a la ciudad y vemos que era un 11 jaja… mi prime 11 sin saber que era 11. Y bueno, gracias a los desbloqueos mentales por los que me hizo pasar mi amigo, de volar y sentir confianza en mi belay, pudimos escalar 10s y 11s a partir de ahí. También me tocó conocer Jilotepec y La Peña de Bernal, muy muy chingones ambos sectores. Me quedé todo ese tiempo con mi hermana, agradezco el hospedaje por haberme recibido en su hogar, comí súper rico, mi hermana aparte de nutrióloga es muy buena cocinera. 🙂

Mt. Lemmon (última parte).

¿Dónde me quedé?…

Abandonadísimo tengo este blog, la verdad es que me la he pasado tan bien que esto de escribir se vuelve como trabajar y pues uno se acostumbra a lo bueno, pero ya que comienzo a escribir me empieza a gustar esto de mitotearles a los lectores o a mí del futuro sobre lo que pasó en Agosto, las últimas semanas de Agosto en Mt. Lemmon.

Llevé a mi madre un fin de semana, le adelanté su regalo de cumpleaños y el día de las madres, porque no lo pasaría con ella como siempre acostumbro. Era la primera vez que acampaba ella jaja y estaba entretenidísima, menos en la noche que también le tocó estar paranoica como yo con los sonidos de los animales y pasitos que se llegaban a escuchar cerca de la puerta de la tienda de campaña. Estar allá en esas fechas es escaparte un rato del calor y llevar ropa más gruesa porque hasta frío llega a hacer.

Un día de los que me volví a quedar sola, me tocaba bañarme, ya me urgía!! y tuve que ir a un lugar donde corre un chorrito de agua pero agua heladísima, y bien, fui pero iba un poco nerviosa porque casi no pasa gente por ahí, algunos escaladores pero solamente los fines de semana. Y para mi suerte ese día no era fin de semana, pero ya me quería bañar!! así que dije «chinguesumadre» y fui. Obviamente me bañaría con ropa puesta, llevaba mi shampoo y jabón, cremas, etc. Llego al lugar y veo a un señor paseándose por ahí y como mujer, el instinto «ficticio» del sexto sentido siempre te dice «¡Cuidado!» y si estuve incómoda porque estuvo por ahí siempre cerca este señor, pero bueno no pasó a mayores y traté de hacer todo súper rápido. Ahí es cuando valoras el estar acompañada y a veces no nos damos cuenta hasta que pasas por estos momentos. Como dice un amigo: «Ser mujer es andar siempre como en la cárcel (cuidándote de que no te violen)» Y se suelta riendo el stupid.

Otro día escalé con un chico de Tucson mexicano e hicimos 2 multilargos, yo como toda una inexperta en esta actividad de seguro se desesperó pero nunca me lo dijo jaja, al contrario me echaba porras y pues escalar en Mt. Lemmon fuera de mi zona de confort y según esto con un poco más de dificultad lo hacía complicado, ese día estuvo muy cool terminé agotadísima, tanto, que al siguiente día me dolía hasta respirar de lo cansada.

Después llegaron mis amigos de Hermosillo y también estuvo divertido, escalamos en varios sectores: Munchkinland, The Havens, Boneyard.

En resumen en Mt. Lemmon solo escalé 9s y 8s jajaja.

Mt. Lemmon (no acompañada).

Ahora sí, manos a la obra Lilia Maritza, dejé a mis compañeros en Tucson y de vuelta a la montaña con una sola tienda de acampar (la mía), el bosque, mi carro y yo. Llegué y a la mierda, me dormí en el carro jajaja, una parte de mí puso de pretexto que estaba lloviendo, parfavaaar! a la casita de campaña no le entra ni una gota de lluvia. La otra parte de mí se sintió más segura en el carro por miedo, sí. Como no dormí tan bien en la noche, toda echa bola en el carro, decidí en la mañana dormir un poquito más ya dentro de mi casita, me levanté y tenía un hambre horrible, voy a mi carro, abro la cajuela, saco el MSR que me compré (un aparatito para prender fuego, algo así como una hornilla de estufa, aunado a un tanquesito de gas desechable que se compra aparte), ¡Oh sorpresa!, ¡No encajaron! jajaja… y sí, me quedé sin cocinar con fuego, a puro sándwich y alimentos sin cocinar obviamente, ni de chiste me iba a regresar a Tucson por eso. Y me fue bien ¡eh!, así me acabé más pronto lo perecedero y mis sándwiches de atún con limón y pimienta eran deliciosos, no sé que era, pero todo, cualquier cosa que me comía me sabía a gloria, tal vez andaba en el mood de andar de buena onda conmigo misma. Los días eran lentos, tratando de incorporarme a esta nueva vida, me desesperaba un poco de no hacer más cosas como estaba acostumbrada, me ponía a leer, a hacer yoga, a observar a la gente, de repente veía muchos viejitos pero no sabía a dónde fregados se iban a hacer hikes, porque yo me iba a caminar y no veía a nadie, entonces me entraba un poco el pánico y mejor me devolvía, entre semana estaba súper solo el lugar y supomgo que más en este mes cuando hay más lluvia que en otros meses, pero eso sí, los viejitos no faltaban, era un mundo de viejitos.

La primer noche que dormí ahora sí en mi casita debo admitir que me puse ultra-paranoic jajaja, cualquier ruidito de afuera hacía que mi imaginación se pusiera muy creativa. Y sí me reclamé a mí misma: «¿Es neta, Lilia, esto es lo que querías? o sea por algo la gente no viaja sola, te crees todas esas mentiras de internet y aquí estás, con todo el miedo del mundo porque no aguantas que se muevan las ramitas de afuera y que te caigan no sé que cosas que tiran las ardillas desde arriba»… bueno, para no hacerles largo el cuento ya las demás noches dormí más tranquila, dejaba mis cosas por mucho tiempo solas y nunca se me perdió nada, no me robaron nadita, aunque lo dejara afuera, mis respetos eso sí, fue más mi miedo y mis inventos. Pero bueno estamos aprendiendo, es la primera vez que acampo sola.

Me tocó un día ver a dos jóvenes muuuy temprano llegar a tomarse fotos, posando y todo el show. Hasta muchachos jugando algo así como «airsoft» pero los tontos se pusieron a jugar por ahí donde está el estacionamiento, los baños, por donde pasa más gente. La neta siempre buscaba ver gente que tuviera finta de escaladores, y es bien chistosos, porque empecé a reconocerlos de inmediato: Nooombre, este no va a escalar va con calcetines blancos y zapatos blancos impecables, ni de chiste. No, estos tampoco, llevan como 4 chamacos. Como que no le gusta mucho hacer ejercicio a este wey para querer escalar. Ni de chiste, trae ropa muy cómoda, en fin. Entre semana ni un alma de escalador me tocó ver.

Un día me quedé dormida después de la comida, escuchaba voces afuera de mi tienda de campaña, se escuchaban como ingleses, hasta pensé que podrían ser alemanes, por el acento. Y dije: ojalá sean escaladores, para por fin poder ir a escalar. Me asomó y digo en voz alta para mí: vergas, hindús! Eran 3 y por mi experiencia y prejuicios, decidí salirme e irme a dar la vuelta hasta que se fueran, estaban armando una fogata a unos 10 mts de donde yo estaba, de reojo nomas alcancé a ver que estaban de blanco y como rezando y en postura «del niño» como en yoga jaja… ¡Váaaamonos de aquí» me dije. Me fui a dar la vuelta, caminar un poco, regreso y ya nomas quedábamos ellos y yo, obviamente me quedé en mi carro un poco alejada, por fin se fueron a las 9:48, esa vez también decidí quedarme a dormir en el carro jaja…

Los días pasaban y yo no conseguí escalar, mandé mensajes en grupo de escaladores de la zona y entre que me preguntaban y luego se hacían locos y ya no se hacía nada, me empezaba a frustrar porque ese era mi objetivo de quedarme, después decidí disfrutar mi estancia de otra manera. Recuerdo en mi trabajo que pensaba: «ya, quiero irme de viaje y disfrutar más allá afuera que estar tanto tiempo encerrada y sedentaria». Y no estar aprovechando esta oportunidad, y claro, no todo es como nos lo imaginamos, tuve miedo, me preocupaba de cosas que pasaban por mi cabeza, en cualquier situación hay momentos buenos y malos y ahí estaba yo, preocupada por que no podía escalar porque no encontraba gente, en lugar de tomarlo tranquilo y aprovechar más el lugar donde me estaba quedando, al final opté por esto y así fue.

Llegó el fin de semana y dije: ya chingué, claro que va a llegar gente a escalar. Fui a un sector donde me perdí jaja y caminé alrededor de una hr sin conseguir llegar, llegué a mi carro y en cuanto me senté empezó a llover súper fuerte jajaja… esa vez llovió más que los demás días, no paró hasta el siguiente día, por el clima aunque hubiera llegado al sector no iba a escalar. Ese día me la pasé leyendo un libro muy bueno que recomiendo «The Peak». Ya me quedaba un día más, fui a uno de los sectores que ya había ido con mis amigos, el hike fue muy entretenido como de costumbre pero al llegar a la roca estaba una pareja que nos habíamos encontrado la semana pasada y le estaban dando a una ruta dura, eran los únicos que estaban, se portaron muy bien conmigo pero no pude escalar ese día tampoco.

Y bueno, después de 10 días en Mt Lemmon tuve que regresar a la civilización un rato porque tenía cita con el dentista, esto de traer brackets se necesita mucho mantenimiento y cuidados, y como ya quiero que me los quiten pues nimodo a portarse bien y que me hicieran el chequeo mensual. Igual, aproveché para finalizar algunos pendientes que tenía y ya poder andar más agusto en el viaje.

Mt. Lemmon

Vámonooos!

Salimos muy temprano el viernes, todo el día manejar y hacer compras hasta llegar a nuestros destino, Mt Lemmon. Lo bueno que llegamos con lo último que quedaba de luz de día y fuimos a un sector que se encuentra casi hasta la cumbre, exploramos y nos perdimos un poquito, al rato llegaron más para incorporarse, ahora sí a escalar, ahí íbamos 3 escaladores a ver qué podríamos hacer con la poca luz que nos quedaba, al final le dimos a unas rutitas en slab usando la «headlamp», Yersi tomó unas fotos muy fregonas como de costumbre, lo padre de ese sector es que en la noche brillaba muy bonito la roca y restos de ella en todo el suelo, creo que es del tipo caliza, todavía estoy en proceso de aprender el tipo de roca donde estoy escalando, así que no puedo dar mucho detalle de eso. Sudamos un poco, nos divertimos y después vino la parte de armar nuestras tiendas de campaña, que como buena citadina y desacostumbrada a estas experiencias pues obviamente estaba encantada instalándome. Después prendieron una mini fogata, no se dejaba mucho porque acababa de llover y la madera estaba muy húmeda todavía, había una que otra rama que si se dejó prender, estuvimos platicando un rato, cenamos y a dormir se ha dicho.

La mañana siguiente nos fuimos al sector «Raycreation», nos dijo el entrenador que eran rutas fáciles en desplome jaja, interesante! El camino para llegar estaba precioso, corría un semi-río (ya saben, como buena sonorense donde hay agua siempre es un tesoro) y en general estuvo corto, llegamos y y había gente escalando, era sábado, ¡qué esperábamos! y bueno, le dimos a 3 rutas, fáciles pero muy divertidas, e intentamos al final hacer una más pero nos detuvo la lluvia y tuvimos que irnos. En la tarde le seguimos el rollo al entrenador de ir a un sector para raza más pro y desplomadísimo como de sueño, muy chingón, para llegar a este sector si hay que caminar unos 20-30 minutos, ni cuenta te das cuando vas platicando y disfrutando del aire fresco, ni se diga las vistas y los paisajes. Pero pregúntenme de regreso, ay gooeey!, como era de subida me recordó mi vida sedentaria y lo que me falta por llegar a tener más condición, pero en cuanto pasaba por las cuestas agradecía sentirme cansada y satisfecha de haber pasado ya por ahí jaja… Igual, llegamos a nuestra zona de acampar, y ya habían 2 grupos más de personas acampando. Unos escaladores y otros… no sé, exploradores? eran unos adolescentes cortando árboles y jugando a ser ninjas. Convivimos leve con ellos, cada quien se hizo su cena y eso sí, a compartir la fogata, entra más entrada la noche más frío hacía.

Al día siguiente fuimos a otro sector «Ireland», para llegar ahí fue otra media hr más, me acuerdo del recorrido, y neta, aparte de escalar disfruto mucho el hike para llegar a las paredes, había un montón de tréboles casi llegando al sector, me daba cosa pisarlos porque salían por todas partes, todos tiernitos, había hongos bien raros y grandes, y una vista a la montañas lindísima, Mientras mis compañeros siempre iban más adelante que yo, porque aparte de que me distraigo, camino más lento que ellos… pero no me importa, me la pasé bien. Llegamos a la pared, el primer movimiento de las rutas que hicimos no mames, no pude hacerlo, me faltaba técnica pero obviamente con el consejo del sensei fácil pudimos sacar ese movimiento después, Yersi y yo. ¡Precioso sector! Igual, en la tarde regresamos al Orifice a volver a darle a un proyecto que traía el sensei y había mucha raza dándole ese día, unos asiáticos, un brasileño, unas francesas, gringos y nosotros los mexicanos, Yersi y yo intentamos darle a una de las rutas que nos aconsejó el Sensei y ahí si no me fue nada bien, el sector es mucho más intimidante de lo que se ve y todavía no estaba preparada para esa ruta, pero igual, fue divertido y me gustó haberme subido, a Yersi le fue muy bien. Y el Sensei con sus 8-9 años de experiencia escalando pues ni se diga, le dió unos cuantos pegues al sector. Y hasta que se nos hizo de noche nos fuimos de ahí. Me acuerdo como cuando era niña que íbamos al rancho de mis abuelos maternos y todos mis primos, sobrinos, sin excepción, regresábamos a la casa de los abuelos todos empolvados, sudados, de haber jugado todo el día en el patio gigante y lleno de árboles que tenían. Así me siento cada que llego de escalar.

Hasta ese día se acabó mi tiempo de escalada con mis compañeros del grid, y ahora sí empezaba la aventura de quedarme sola en la montaña y a rifármela.

Aquí una probadita del «Orifice», donde se ve una chica francesa trabajando una ruta:

Ya no hay vuelta atrás.

Ya me corté la greña.

Las chicas de las estética donde me fui a cortar el cabello se emocionaron porque me iba a hacer un «cambio de look», pero en realidad yo no buscaba eso. Me corté la greña para que me fuera más práctico en el viaje y no batallar con el mantenimiento de mi cabello, pero he de aceptar que si me quedó cool. Les conté sobre mi viaje y me regalaron un café con leche, se portaron súper lindas y todavía estoy pensando si donar o vender mi cabello largo. En cuanto me cortó mi primer mechón me dijo «Ya no hay vuelta atrás». Y así ha sido toda esta semana. :s

Ya compré 2 vuelos internacionales y me empieza a caer el veinte, ¿Neta? ¿Tu Sola? A ver si llego viva y completa. (No es cierto, papás, todo va a estar bien).

Y pues ya hoy estoy arreglando las maletas, ya hice la compras básicas para quedarme a acampar en Mt. Lemmon.

Si teeengo mucho mieeeedo, amaaa!