¿Dónde me quedé?…
Abandonadísimo tengo este blog, la verdad es que me la he pasado tan bien que esto de escribir se vuelve como trabajar y pues uno se acostumbra a lo bueno, pero ya que comienzo a escribir me empieza a gustar esto de mitotearles a los lectores o a mí del futuro sobre lo que pasó en Agosto, las últimas semanas de Agosto en Mt. Lemmon.
Llevé a mi madre un fin de semana, le adelanté su regalo de cumpleaños y el día de las madres, porque no lo pasaría con ella como siempre acostumbro. Era la primera vez que acampaba ella jaja y estaba entretenidísima, menos en la noche que también le tocó estar paranoica como yo con los sonidos de los animales y pasitos que se llegaban a escuchar cerca de la puerta de la tienda de campaña. Estar allá en esas fechas es escaparte un rato del calor y llevar ropa más gruesa porque hasta frío llega a hacer.
Un día de los que me volví a quedar sola, me tocaba bañarme, ya me urgía!! y tuve que ir a un lugar donde corre un chorrito de agua pero agua heladísima, y bien, fui pero iba un poco nerviosa porque casi no pasa gente por ahí, algunos escaladores pero solamente los fines de semana. Y para mi suerte ese día no era fin de semana, pero ya me quería bañar!! así que dije «chinguesumadre» y fui. Obviamente me bañaría con ropa puesta, llevaba mi shampoo y jabón, cremas, etc. Llego al lugar y veo a un señor paseándose por ahí y como mujer, el instinto «ficticio» del sexto sentido siempre te dice «¡Cuidado!» y si estuve incómoda porque estuvo por ahí siempre cerca este señor, pero bueno no pasó a mayores y traté de hacer todo súper rápido. Ahí es cuando valoras el estar acompañada y a veces no nos damos cuenta hasta que pasas por estos momentos. Como dice un amigo: «Ser mujer es andar siempre como en la cárcel (cuidándote de que no te violen)» Y se suelta riendo el stupid.
Otro día escalé con un chico de Tucson mexicano e hicimos 2 multilargos, yo como toda una inexperta en esta actividad de seguro se desesperó pero nunca me lo dijo jaja, al contrario me echaba porras y pues escalar en Mt. Lemmon fuera de mi zona de confort y según esto con un poco más de dificultad lo hacía complicado, ese día estuvo muy cool terminé agotadísima, tanto, que al siguiente día me dolía hasta respirar de lo cansada.
Después llegaron mis amigos de Hermosillo y también estuvo divertido, escalamos en varios sectores: Munchkinland, The Havens, Boneyard.
En resumen en Mt. Lemmon solo escalé 9s y 8s jajaja.













