Bueno, como dije en el post anterior, llegué de madrugada y pues a dormir! ya que no dormí en toda la noche, después a bañarme y comer algo rico. La comida aquí me gustó mucho, ya estaba extrañando los tacos, las salsas y mi comida mexicana, pero la comida argentina no se queda para nada atrás y otravez regresó la alegría a mi paladar, probé una pizza muy rica o tal vez era el hambre que traía pero estuvo al cien, me tomé una chevecita y vámonos de vuelta al hostal. Al día siguiente fui a visitar viñedos del famoso Malbec de Mendoza en bicicleta, habíamos puros jóvenes en el tour, lo que me agradó, conocí a unas argentinas de Buenos Aires, me cayeron súper bien y nos la pasamos sacando curas. Lo bueno de estos tiempos es que la mayoría de la gente que he conocido nos agregamos a las redes sociales y seguimos en contacto. Ya me andaba quemando por ir a escalar así que preguntando en grupos, links, blogs, por aquí y por allá, me recomendaron El Cajón de los Arenales, todos apuntaban que fuera ahí. Y bueno me preparé para ir a este lugar. Por cierto, se me ha hecho tan barato estar en Argentina que mi bolsillo está bien contentote y pues yo también.











