Otra vez, Santiago, Chile.

Llegué más motivada de como me fui y pues ahora sí me puse a ver qué iba a hacer, un día fui a unos viñedos para probar el famoso Carmenere (delicioso, por cierto, meeeh si es tomar am í me gusta), si se me da esto de ir a degustar eh. Otro día fui a Valparaíso, ciudad bohemia, muy linda y artística ciudad fue un poco express porque han dicho que no es muy segura, ahí sí se puso muy fuerte lo de las protestas, y como actualmente los ciudadanos y la policía no se llevan si sucede algún crímen o necesitan de la policía, ¿qué pasará?, no se sabe. Y pues como ciudad bohemia, hippiosa, la gente de ahí se puso más renuente con todo este alboroto.

Un día tomé uno de esos tours gratis que te explican la historia de la ciudad, de los edificios y el centro de la ciudad, y me tocó ver así de la nada los policías tirando gas lacrimógeno y agua para separar a la gente, ni siquiera había tanta gente, el guía nos desvió por otro lado de la ciudad para evitarnos eso, estuvo bien loco, al final terminamos en un barrio de bares y ahí me eché unas cervecitas con los chicos del tour, tenía casi un mes sin tomar cerveza , sacrilegio! 😮 pero bueno ya lo remedié y volví a mis andadas, no había tomado porque me enfermé y como estoy viajando sola pues no quiero hacer alguna estupidez.

Después me fui a Mendoza, Argentina, me tomó casi como 9 hrs llegar, porque en la frontera nos tuvieron mil horas, con frío y mucho sueño llegué al hostal muerta.

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